domingo, 20 de febrero de 2011
martes, 8 de febrero de 2011
Y cuando la vida nos sobrepasa... (el desierto)
¿Qué hacer? ¿Qué decir?
¿Cuestionarnos? ¿Dejar "correr el agua bajo el puente"?
¿Pelearla? ¿Dejarnos caer?
Y sí, somos seres humanos; las circunstancias de la vida nos sobrepasan.
Siempre lo digo, y no por eso la frase es mía, "el problema no es caer, el problema es no levantarse". El problema no es estar mal; es más, hay momentos en que necesitamos permitirnos estar mal; sí, somos seres humanos que no podemos con todo!!! El problema no es estar mal un día, dos días, una semana... el problema es cuando pasa el tiempo y seguimos igual...
El problema es cuando nos acostumbramos a estar mal, y nos retroalimentamos permanentemente de pensamientos y sentimientos negativos... cuando entramos en ese círculo vicioso del que no podemos escapar tan fácilmente...
¿Crisis? Sí, crisis!!! y a todos en algún punto de la vida nos pasa...
Y es ahí donde en determinado momento entramos en lo que los cristianos llamamos "el desierto" (hay gente que nunca le toca pasar por acá; hay otros que se vencen a mitad del camino; hay quienes pasan una vez y es suficiente; hay otros que lo vivencian en varias ocasiones en el correr de su vida).
Es un lugar personal en el que entramos y estamos solos, nosotros con nosotros mismos.
Es un lugar en el que parece que hasta Dios desapareció; el Universo entero se viene abajo y estamos aplastados en el medio de la nada.
Las fuerzas se esfuman... La tristeza y desolación nos invaden... No vemos horizonte... Todo es lo mismo, todo da igual... Nos sentimos agobiados, cansados, exhaustos... Nada tiene sentido ni nos entusiasma... No hay fé que nos saque en forma instantánea de ese lugar desolado e inóspito...
El calor del desierto nos quita el aliento, el sol tortura nuestros cuerpos y la arena nos dificulta el caminar... No hay dónde protegerse ni a quién acudir...
Y ahí nos enfrentamos con nuestros peores fantasmas, que no surgen de ningún lado más que de nosotros mismos...
La única alternativa para salir de este desierto es enfrentarlos y seguir... Sin fuerzas, pero hay que caminar igual... Sin esperanzas, pero buscando el horizonte... Cansados, pero no vencidos...
Con miedos, preguntas, cuestionamientos, pero buscando respuestas...
El desierto, si sabemos aprovecharlo y encontrar el lado positivo, es un momento de maduración espiritual y personal, es un momento de crecimiento... Luego de atravesarlo, saldremos más fortalecidos; veremos las cosas de otra forma; nos habremos conocido más nosotros mismos, dejando atrás nuestros fantasmas, superándonos como seres humanos...
Nadie puede hacer este trayecto por nosotros... Ni nadie puede ayudarnos... Las voces se sienten lejanas... Son como alucinaciones por tanto calor...
Sí, quienes se dan cuenta de la situación por la que atravesamos, pueden acompañarnos en el proceso... pero desde lejos... como mirando a través de un vidrio... pueden alentarnos, apoyarnos, oírnos, cuidarnos, alertarnos...
Pero el desierto es personal... cada uno atraviesa el suyo propio y no hay dos iguales... nadie se puede poner en los zapatos del otro... no hay opción, cada uno debe atravesarlo solo y por sus propios medios...
Con la esperanza de que, luego de dejar el pasado por el camino, luego de pelear por continuar a cada paso, luego de aprender y crecer, detrás de una colina se presentarán ante nuestros ojos las más bellas aguas azules que jamás hayamos visto y podremos disfrutar de la más refrescante brisa que jamás haya rozado nuestro rostro...
¿Cuestionarnos? ¿Dejar "correr el agua bajo el puente"?
¿Pelearla? ¿Dejarnos caer?
Y sí, somos seres humanos; las circunstancias de la vida nos sobrepasan.
Siempre lo digo, y no por eso la frase es mía, "el problema no es caer, el problema es no levantarse". El problema no es estar mal; es más, hay momentos en que necesitamos permitirnos estar mal; sí, somos seres humanos que no podemos con todo!!! El problema no es estar mal un día, dos días, una semana... el problema es cuando pasa el tiempo y seguimos igual...
El problema es cuando nos acostumbramos a estar mal, y nos retroalimentamos permanentemente de pensamientos y sentimientos negativos... cuando entramos en ese círculo vicioso del que no podemos escapar tan fácilmente...
¿Crisis? Sí, crisis!!! y a todos en algún punto de la vida nos pasa...
Y es ahí donde en determinado momento entramos en lo que los cristianos llamamos "el desierto" (hay gente que nunca le toca pasar por acá; hay otros que se vencen a mitad del camino; hay quienes pasan una vez y es suficiente; hay otros que lo vivencian en varias ocasiones en el correr de su vida).
Es un lugar personal en el que entramos y estamos solos, nosotros con nosotros mismos.
Es un lugar en el que parece que hasta Dios desapareció; el Universo entero se viene abajo y estamos aplastados en el medio de la nada.
Las fuerzas se esfuman... La tristeza y desolación nos invaden... No vemos horizonte... Todo es lo mismo, todo da igual... Nos sentimos agobiados, cansados, exhaustos... Nada tiene sentido ni nos entusiasma... No hay fé que nos saque en forma instantánea de ese lugar desolado e inóspito...
El calor del desierto nos quita el aliento, el sol tortura nuestros cuerpos y la arena nos dificulta el caminar... No hay dónde protegerse ni a quién acudir...
Y ahí nos enfrentamos con nuestros peores fantasmas, que no surgen de ningún lado más que de nosotros mismos...
La única alternativa para salir de este desierto es enfrentarlos y seguir... Sin fuerzas, pero hay que caminar igual... Sin esperanzas, pero buscando el horizonte... Cansados, pero no vencidos...
Con miedos, preguntas, cuestionamientos, pero buscando respuestas...
El desierto, si sabemos aprovecharlo y encontrar el lado positivo, es un momento de maduración espiritual y personal, es un momento de crecimiento... Luego de atravesarlo, saldremos más fortalecidos; veremos las cosas de otra forma; nos habremos conocido más nosotros mismos, dejando atrás nuestros fantasmas, superándonos como seres humanos...
Nadie puede hacer este trayecto por nosotros... Ni nadie puede ayudarnos... Las voces se sienten lejanas... Son como alucinaciones por tanto calor...
Sí, quienes se dan cuenta de la situación por la que atravesamos, pueden acompañarnos en el proceso... pero desde lejos... como mirando a través de un vidrio... pueden alentarnos, apoyarnos, oírnos, cuidarnos, alertarnos...
Pero el desierto es personal... cada uno atraviesa el suyo propio y no hay dos iguales... nadie se puede poner en los zapatos del otro... no hay opción, cada uno debe atravesarlo solo y por sus propios medios...
Con la esperanza de que, luego de dejar el pasado por el camino, luego de pelear por continuar a cada paso, luego de aprender y crecer, detrás de una colina se presentarán ante nuestros ojos las más bellas aguas azules que jamás hayamos visto y podremos disfrutar de la más refrescante brisa que jamás haya rozado nuestro rostro...
martes, 1 de febrero de 2011
El propósito de un perro...
Me lo pasaron por mail... Lo comparto con Uds...
El propósito de un perro? (por un niño de 6 años).
Siendo yo médico veterinario, fui llamado para examinar a un Sabueso Irlandes de 10 años de edad llamado Belker. Los dueños del perro, Ron, su esposa Lisa y su pequeño Shane, estaban muy apegados a Belker, y esperaban un milagro.
Examiné a Belker y descubrí que se estaba muriendo de cáncer. Dije a su familia que no podíamos hacer más nada por Belker y me ofrecí para llevar cabo el procedimiento de eutanasia en su casa.
Hicimos los arreglos necesarios, Ron y Lisa dijeron que sería buena idea que el niño de 6 años observara el suceso. Ellos sintieron que Shane podría aprender algo de esa dolorosa experiencia.
Al día siguiente, sentí la familiar sensación en mi garganta cuando Belker fue rodeado por la familia. Shane se veía tranquilo, acariciaba al perro por última vez, y yo me preguntaba si él comprendía lo que estaba pasando. En unos cuantos minutos Belker se quedó dormido pacíficamente para ya no despertar.
El pequeño niño pareció aceptar la transición de Belker sin ninguna dificultad o confusión. Nos sentamos todos por un momento preguntándonos el porqué del lamentable hecho de que la vida de las mascotas sea más corta que la de los humanos.
Shane, que había estado escuchando atentamente, dijo: ''Yo sé porqué.''
Sorprendidos, todos volteamos a mirarlo. Lo que dijo a continuación fue lo más maravilloso que había escuchado en mi vida, no me esperaba una explicación más reconfortante que ésta.
En ese momento, cambió mi forma de ver la vida.
Dijo: ''La gente viene al mundo para aprender cómo vivir una buena vida, cómo amar a los demás todo el tiempo y ser buenas personas, ¿verdad?'' El niño de 6 años continuó:
''Bueno, como los perros ya saben como hacer todo eso , no tienen que quedarse tanto tiempo como nosotros.''
POR ESO, QUERIDOS AMIGOS:
- Viví sencillamente.
- Amá generosamente.
- Queré profundamente.
- Hablá amablemente.
Recuerda, si un perro fuera tu maestro, aprenderías cosas como:
- Cuando tus seres queridos llegan a casa, siempre corré a saludarlos.
- Nunca dejes pasar una oportunidad para ir a pasear.
- Deja que la experiencia del aire fresco y del viento en tu cara sea un éxtasis.
- Dormí la siesta.
- Estiráte antes de levantarte.
- Corré, saltá y jugá todos los días.
- Mejorá tu atención y deja que la gente te toque y acaricie.
- Evitá morder, un simple gruñido sería suficiente.
- En días de sol, acostáte de espaldas en el pasto.
- Cuando haga mucho calor, tomá mucha agua y recostáte a la sombra de un árbol.
- Cuando estés feliz, bailá y mové todo tu cuerpo.
- Deleitáte en la alegría simple de una larga caminata.
- Sé leal.
- Nunca pretendas ser algo que no eres.
- Si lo que querés está enterrado, escarbá hasta que lo encuentres.
- Cuando alguien tenga un mal día, quedáte en silencio, sentáte cerca y suavemente hacéles sentir que estas ahí..
DISFRUTA CADA MOMENTO DE CADA DÍA!
El propósito de un perro? (por un niño de 6 años).
Siendo yo médico veterinario, fui llamado para examinar a un Sabueso Irlandes de 10 años de edad llamado Belker. Los dueños del perro, Ron, su esposa Lisa y su pequeño Shane, estaban muy apegados a Belker, y esperaban un milagro.
Examiné a Belker y descubrí que se estaba muriendo de cáncer. Dije a su familia que no podíamos hacer más nada por Belker y me ofrecí para llevar cabo el procedimiento de eutanasia en su casa.
Hicimos los arreglos necesarios, Ron y Lisa dijeron que sería buena idea que el niño de 6 años observara el suceso. Ellos sintieron que Shane podría aprender algo de esa dolorosa experiencia.
Al día siguiente, sentí la familiar sensación en mi garganta cuando Belker fue rodeado por la familia. Shane se veía tranquilo, acariciaba al perro por última vez, y yo me preguntaba si él comprendía lo que estaba pasando. En unos cuantos minutos Belker se quedó dormido pacíficamente para ya no despertar.
El pequeño niño pareció aceptar la transición de Belker sin ninguna dificultad o confusión. Nos sentamos todos por un momento preguntándonos el porqué del lamentable hecho de que la vida de las mascotas sea más corta que la de los humanos.
Shane, que había estado escuchando atentamente, dijo: ''Yo sé porqué.''
Sorprendidos, todos volteamos a mirarlo. Lo que dijo a continuación fue lo más maravilloso que había escuchado en mi vida, no me esperaba una explicación más reconfortante que ésta.
En ese momento, cambió mi forma de ver la vida.
Dijo: ''La gente viene al mundo para aprender cómo vivir una buena vida, cómo amar a los demás todo el tiempo y ser buenas personas, ¿verdad?'' El niño de 6 años continuó:
''Bueno, como los perros ya saben como hacer todo eso , no tienen que quedarse tanto tiempo como nosotros.''
POR ESO, QUERIDOS AMIGOS:
- Viví sencillamente.
- Amá generosamente.
- Queré profundamente.
- Hablá amablemente.
Recuerda, si un perro fuera tu maestro, aprenderías cosas como:
- Cuando tus seres queridos llegan a casa, siempre corré a saludarlos.
- Nunca dejes pasar una oportunidad para ir a pasear.
- Deja que la experiencia del aire fresco y del viento en tu cara sea un éxtasis.
- Dormí la siesta.
- Estiráte antes de levantarte.
- Corré, saltá y jugá todos los días.
- Mejorá tu atención y deja que la gente te toque y acaricie.
- Evitá morder, un simple gruñido sería suficiente.
- En días de sol, acostáte de espaldas en el pasto.
- Cuando haga mucho calor, tomá mucha agua y recostáte a la sombra de un árbol.
- Cuando estés feliz, bailá y mové todo tu cuerpo.
- Deleitáte en la alegría simple de una larga caminata.
- Sé leal.
- Nunca pretendas ser algo que no eres.
- Si lo que querés está enterrado, escarbá hasta que lo encuentres.
- Cuando alguien tenga un mal día, quedáte en silencio, sentáte cerca y suavemente hacéles sentir que estas ahí..
DISFRUTA CADA MOMENTO DE CADA DÍA!
domingo, 30 de enero de 2011
Aprenderás...
Después de algún tiempo aprenderás la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad. Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni los regalos son promesas…
Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado.
Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles. Aprenderás que es uno mismo quien debe cultivar su propio jardín y decorar su alma, en vez de esperar que alguien le traiga flores.
Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza alta y la mirada al frente, con la gracia de una mujer y no con la tristeza de un niño y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos, y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.
Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado. Aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas.
Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma. Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida.
Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.
Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.
Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos porque nunca estaremos seguros de cuando será la última vez que las veamos.
Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos. Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar.
Descubrirás qué se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto. Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges. Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlaran y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados. Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario enfrentando las consecuencias. .. Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.
Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.
Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones. Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y seria una tragedia si lo creyese, porque le estarás quitando la esperanza. Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel.
Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo... No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.
Si algo he aprendido en la vida, es que la mentira se pone en contra de quien la inventa.
Jorge Luis Borges
Fuente: me lo pasaron por mail
Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado.
Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles. Aprenderás que es uno mismo quien debe cultivar su propio jardín y decorar su alma, en vez de esperar que alguien le traiga flores.
Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza alta y la mirada al frente, con la gracia de una mujer y no con la tristeza de un niño y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos, y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.
Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado. Aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas.
Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma. Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida.
Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.
Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.
Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos porque nunca estaremos seguros de cuando será la última vez que las veamos.
Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos. Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar.
Descubrirás qué se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto. Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges. Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlaran y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados. Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario enfrentando las consecuencias. .. Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.
Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.
Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones. Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y seria una tragedia si lo creyese, porque le estarás quitando la esperanza. Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel.
Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo... No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.
Si algo he aprendido en la vida, es que la mentira se pone en contra de quien la inventa.
Jorge Luis Borges
Fuente: me lo pasaron por mail
miércoles, 26 de enero de 2011
lunes, 24 de enero de 2011
Grandeza...
"La esencia de la grandeza radica en la capacidad de optar por la propia realización personal en circunstancias en que otras personas optan por la locura"
Dyer, Wayne (2006) "Tus zonas erróneas. Guía para combatir las causas de la infelicidad". Debosillo. Bs. As., Argentina. Pp. 21
Dyer, Wayne (2006) "Tus zonas erróneas. Guía para combatir las causas de la infelicidad". Debosillo. Bs. As., Argentina. Pp. 21
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reflexiones
Volar con viento en contra...
Hoy tuve la oportunidad de disfrutar de un rato al aire libre en excelente compañía...
La tarde espectacular y con viento que hacía agradable el permanecer al sol a una hora donde "picaba" bastante...
En determinado momento comencé a observar las aves que había en las rocas cerca de la rambla... Dos llamaron mi atención...
La primera levantó vuelo contra el viento... Aleteó, aleteó, aleteó, subió y bajó, siguió aleteando, intentando ir en dirección contraria al viento... Pero llegó un momento en que se cansó y se dejó llevar...
La segunda tomó la misma decisión... Al principio, tímidamente, levantó vuelo contra el viento a ras del mar... poco a poco, y a pesar de la gran pelea que tenía que librar, comenzó a elevarse más y más... aleteaba y aleteaba... subía y bajaba... sin embargo no claudicó en su intento...
Y a pesar del esfuerzo que le implicó, continuó volando contra el viento...
Y a pesar de que en determinados momentos se podía suponer su cansancio, no dejó de luchar hasta lograr su meta...
Da como para pensar, ¿no?
sábado, 22 de enero de 2011
viernes, 21 de enero de 2011
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